¿Cuánto tiempo vive el COVID-19 en las superficies?

¿Cuánto tiempo vivirá el coronavirus en las superficies o en el aire de mi casa después de haber pasado la infección? ¿Cuándo volverá a ser segura mi ropa, mi menaje de cocina, en definitiva, mi casa?

Todos los que estáis pasado este COVID-19 o algún familiar vuestro, os podéis estar planteando la misma pregunta,¿Cuándo será seguro que mi familia pueda tocar los muebles, ropa y elementos de la casa que una persona infectada ha tocado?

Cuando pasé la infección, aunque por suerte prácticamente asintomática, estuve sola en casa para evitar contagiar a otros. En ese momento no dejaron de surgirme preguntas, ¿Cuándo sería segura mi casa para que pudiera regresar mi familia? Porque solamente con la respiración enviamos partículas a todas partes...

Un artículo publicado recientemente en el país refleja muy bien este aspecto. https://elpais.com/ciencia/2020-10-24/un-salon-un-bar-y-una-clase-asi-contagia-el-coronavirus-en-el-aire.html

Porque no es lo mismo decir que pasada la infección, con un nuevo resultado de antígenos negativa, el alta médica y la posibilidad de salir a la calle, que esté segura de estar libre de carga viral cuándo el virus podría seguir activo en mi casa.

 

Buscando respuestas

Durante esos días de confinamiento en casa me planteaba lo siguiente:

No sé si lavando mis sabanas y toallas a diario con lejía, pasando el aspirador por casa en el modo aspiración de aire del ambiente (es un aspirador especial para personas alérgicas que limpia el aire del ambiente) será suficiente o que más tengo que hacer. Pero, lo que está claro, es que durante unos días este virus convivirá conmigo y en el ambiente de mi casa como un intruso que no sé cómo sacarlo ni cuando se irá.

Así que como científica decidí estudiar las publicaciones recientes acerca de este tema para poder saber que hacer, como actuar y poderlo explicar para que otros que puedan estarse planteando lo mismo, tengan respuestas.

Si lo pensamos bien muchos de nosotros en situaciones de pánico hemos adoptado hábitos de los cuales hace menos de un año nos hubiéramos reído, como por ejemplo poner en cuarentena los paquetes en la puerta y aplicar el calor del secador antes de pasarlos a casa, lavar la fruta con agua caliente, o añadir solución con lejía diluida…  incluso un día vi a una señora caminar por la calle con cubre zapatos verdes como los que se usan en zonas estériles.

¡¡Hasta donde podemos llegar!!! ¿Qué es mucho y que es poco?

 

Estudios realizados

El problema es que muchos estudios sobre el impacto de los virus en las superficies se han hecho en los laboratorios y eso es muy diferente de la vida real donde la carga vírica es diferente y las condiciones ambientales (con o sin ventilación, temperatura, sol u oscuridad), también.

Además, la cantidad de virus restante no nos dice mucho sobre si razonablemente podría entrar en las vías respiratorias de alguien y causar una infección.

“Todo el mundo quiere saber el momento mágico en el que algo se vuelve seguro”.

En un estudio publicado en septiembre en Clinical Microbiology and Infection, investigadores de Israel intentaron reconstruirlo todo. Llevaron a cabo estudios de laboratorio, dejando muestras durante días en varias superficies, y descubrieron que podían cultivar el virus restante en el tejido. En otras palabras, siguió siendo contagioso. Luego recolectaron muestras de ambientes altamente contaminados: salas de aislamiento Covid-19 en un hospital y en un hotel utilizado para personas en cuarentena. El virus abundaba. Pero cuando intentaron cultivar esas muestras del mundo real, ninguna resultó infecciosa. Recientemente, los investigadores de un hospital italiano informaron conclusiones similares en The Lancet.

https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(20)30678-2/fulltext

Concluyeron que los fómites y superficies de los pacientes no están contaminados con virus viables. Los hallazgos sugieren que es poco probable que la contaminación ambiental que conduce a la transmisión del SARS-CoV-2 ocurra en condiciones de la vida real, siempre que se cumplan los procedimientos de limpieza y las precauciones estándar.

 

La saliva

Además de las condiciones ambientales, un factor de confusión podría ser la saliva, o las cosas a las que nos referimos a menudo cuando hablamos de gotas que se adhieren a las superficies.

En su propia investigación, Wyllie ha estudiado cuánto tiempo permanecen intactas ciertas proteínas virales en la saliva para ayudar a determinar la confiabilidad de las pruebas de saliva Covid-19.

Wyllie, consideró la extraordinaria cadena de eventos que deberían suceder para propagar con éxito el SARS-CoV-2 en una superficie. Una persona infectada tendría que rociar una cantidad suficientemente grande del virus sobre una superficie. La superficie debería ser del tipo correcto de material, expuesta a los niveles adecuados de luz, temperatura y humedad para que el virus no se degrade rápidamente. Luego, tendría que detectar el virus, lo que probablemente haría con las manos. Pero el virus es vulnerable allí. (Los virus “envueltos” como el SARS-CoV-2 no aguantan bien en superficies porosas como la piel y la ropa). Además, necesita encontrar un camino dentro nuestro, generalmente a través de la nariz o el ojo, en una concentración lo suficientemente grande como para superar las defensas de las mucosas y establecerse en sus células. Wyllie concluye que el riesgo es bajo.

El bajo riesgo no es, por supuesto, ningún riesgo, agrega. Hay objetos de alto contacto que merecen desinfección y lugares como los hospitales necesitan salas y muebles limpios. Las personas con alto riesgo de Covid-19 pueden querer tomar precauciones adicionales. Pero el mejor consejo para romper esa cadena del objeto a la nariz, según todos los expertos en salud con los que hablé: Lávese las manos.

 

Transmisión persona-persona

Desde el artículo de The Lancet en julio, el enfoque en los fómites ha disminuido y ha sido reemplazado por un enfoque en la transmisión de persona a persona a través de la respiración. ¿Y te preguntarás, que es un fómite? Es cualquier objeto que si se contamina con algún patógeno viable, tal como bacterias, virus, hongos o parásitos, es capaz de transferir dicho patógeno de un individuo a otro.

El cambio se basó en evidencia epidemiológica. Los expertos sabían desde el principio que las gotitas que pasan al estornudar, toser o hablar eran probablemente un modo importante de transmisión: así es como tienden a moverse los virus respiratorios. Con el tiempo, quedó claro que los aerosoles, que permanecen suspendidos en el aire, pueden explicar mejor por qué tantas infecciones parecían estar pasando entre personas que no interactuaban directamente y porqué grupos de personas que no se reunían de cerca se estaban infectando.

Incluso los procedimientos aparentemente benignos, como poner artículos en cuarentena, pueden desgastar a las personas con el tiempo.

“Hay un nivel tan alto de tensión en nuestras vidas y en la toma de decisiones en este momento. Todos necesitamos sentirnos tranquilos”

Por ejemplo, el problema no está en un libro sobre el que alguien estornudó y trajo a la biblioteca hace una semana y lo devolvió, el mayor riesgo en una biblioteca es el riesgo de compartir el mismo aire, no tocar el mismo libro.

 

Otro estudio realizado en superficies

Superfícies

Pero los estudios nos hacen seguir dudando. Por ejemplo, en otro estudio se verificó la estabilidad e infecciosidad del virus SARS-CoV-2 en superficies no porosas. Se probó en condiciones controladas de laboratorio. Se realizaron muestreos de superficie y de aire en dos unidades de aislamiento COVID-19 y en un hotel de cuarentena. El ARN viral se detectó mediante RT-PCR.

En condiciones controladas por laboratorio, el SARS-CoV-2 perdió gradualmente su infectividad por completo el día 4 a temperatura ambiente.

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1198743X20305322

Pero en otro artículo las conclusiones fueron diferentes pues a temperatura ambiente el virus permanecía más tiempo. A 20°C, el virus SARS-CoV-2 infeccioso todavía era detectable después de 28 días después de la inoculación, en todas las superficies no porosas probadas (vidrio, billete de polímero, acero inoxidable, vinilo y billetes de papel). La recuperación de SARS-CoV-2 en material poroso (tela de algodón) se redujo en comparación con la mayoría de las superficies no porosas, y no se recuperó ningún virus infeccioso después del día 14 después de la inoculación. La mayor parte de la reducción del virus en el algodón se produjo poco después de la aplicación del virus.

Eso querría decir que en la ropa al ser porosa podríamos estar seguros pasados los 14 días, esto sería como la cuarentena, pero entonces todas las superficies metálicas, plásticas, etc…. ¿deberían ser desinfectadas?

https://virologyj.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12985-020-01418-7

 

Conclusión

Estos hallazgos por un lado demostrarían que el SARS-CoV-2 puede seguir siendo activo durante períodos de tiempo significativamente más largos de lo que generalmente podríamos pensar.

Pero, por otro lado, si estos residuos todavía vivos pudieran encontrar la vía de infectar a una persona vía respiración u ojos es más cuestionable según lo dicho anteriormente. Por ello recomendamos limpiar todas las superficies de la casa con espray con de lejía reducida en agua o con alcohol, y ventilar mucho cada día para renovar el aire interior.

Yo personalmente pasados los 14 días añadí una limpieza mediante un aparato denominado DESINFOG, otros tratamientos podría ser el Ozono.

Dra. Gloria Sabater

 

 

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