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La importancia de los aminoácidos en la etapa de envejecimiento

Durante la etapa de envejecimiento se dan diversos cambios físicos y fisiológicos en las personas, que van asociados a problemas de musculatura, huesos y articulaciones. La sarcopenia o pérdida de musculatura es el problema más frecuente que se presenta en esta etapa y, por este motivo, un correcto aporte de proteína es necesario para evitar la aparición o el avance de este deterioro muscular.

Pero no solo basta con incluir proteína en la dieta, conocer el perfil de aminoácidos que aportan los alimentos o los suplementos a base de este nutriente es importante para que el aporte proteico sea de calidad y cumpla eficientemente sus funciones en el organismo.

Balance proteico

Los tejidos corporales están formados por proteínas, las cuales al ser utilizadas por el organismo son degradadas, dando lugar a la formación de urea para poder ser eliminada a través de la orina. Este mecanismo de gasto y eliminación hace necesario un aporte de nuevas proteínas para mantener el equilibrio proteico. Se ha podido comprobar que en personas sanas el equilibrio proteico es correcto, sin embargo en las personas de edad avanzada este balance es negativo como resultado del proceso de envejecimiento lo que afecta directamente al estado de la masa muscular.

Esto se debe a que las proteínas musculares no están presentes en cantidad suficiente para la síntesis de nuevas proteínas que son necesarias para el funcionamiento del organismo. En las personas de avanzada edad el consumo de proteínas puede verse reducido por inapetencia, problemas de dentición, toma de fármacos, falta de ganas para preparar las comidas o ciertas enfermedades que pueden incapacitar a las personas, entre otras causas.

Por este motivo, la ingesta de proteína en esta etapa de la vida es crucial y, sobretodo, que este aporte sea de calidad.

Otro grupo que puede verse afectado por la pérdida de masa muscular son las mujeres, quienes presentan menor masa magra comparada con la de los hombres y, además, la pierden con más facilidad a medida que pasan los años.

Aminoácidos esenciales

Como hemos comentado, el aporte de proteínas de calidad o de alto valor biológico es importante en las personas de edad avanzada. Para conseguir esto, las proteínas que se consumen mediante la alimentación deberán contener los nueve aminoácidos esenciales: histidina, treonina, metionina, lisina, leucina, isoleucina, fenilalanina, triptófano y valina. Es decir, todos aquellos aminoácidos que nuestro organismo no puede sintetizar y deben obtenerse con la dieta diaria.

Si bien es cierto que las proteínas de origen animal presentan casi todos estos aminoácidos esenciales, las proteínas de origen vegetal también pueden aportarlos, siempre y cuando se complementen entre sí. Por ejemplo: los cereales tienen bajo contenido del aminoácido esencial lisina pero son ricos en el aminoácido esencial metionina. Por otro lado, las legumbres (guisantes, soja, garbanzos, altramuces…) son ricas en lisina pero deficientes en metionina, así ambos alimentos se pueden complementar para dar lugar a una proteína de calidad o de alto valor biológico. Estas combinaciones también se pueden dar con otras fuentes proteicas como son los frutos secos y las algas.

Se ha podido comprobar que no hace falta que este tipo de complementación de aminoácidos se de en la misma comida, sino a lo largo del día.

Por su parte, los aminoácidos azufrados metionina (esencial) y cisteína ayudan a mantener en buenas condiciones el tejido conjuntivo, los huesos y las articulaciones. Pudiendo ser  conveniente la toma de un suplemento que aporte estos aminoácidos esenciales en el caso de las personas mayores y, principalmente, si presentan problemas osteoarticulares.

No se debe olvidar que otro de los beneficios del aporte de proteínas de calidad a partir de fuentes vegetales es su alto aporte en vitaminas, minerales y fibra.

Cabe destacar que a pesar de no ser un aminoácido esencial, debido a que nuestro organismo lo puede sintetizar, aunque con menor eficacia a medida que se va envejeciendo, la glicina es uno de los aminoácidos que contribuye a la síntesis de colágeno.

El colágeno es otra de las proteínas que forma parte de los diferentes tejidos conectivos (piel, tendones, huesos) llegando a ser la proteína más abundante del organismo y que también reduce su síntesis con el paso del tiempo. En la piel las características que más se aprecian por su falta son la pérdida de densidad y grosor, dando lugar a la aparición de la flacidez y de las arrugas, signos propios del envejecimiento. En un artículo anterior sobre Piel, huesos, músculos y articulaciones sanas con colágeno comentamos las consecuencias de su pérdida. Otros aminoácidos relacionados con el colágeno son la prolina y la lisina (aminoácido esencial) que contribuyen a su mantenimiento estructural.

Como hemos comentado anteriormente, este aporte proteico podemos obtenerlo de preparados específicos de proteína vegetal e incluso de preparados a base de proteína y colágeno que facilitan el aporte de ambos nutrientes, y que presentan un buen perfil de aminoácidos, muy recomendables para la alimentación de las personas mayores que necesitan prevenir o enlentecer la pérdida de musculatura y de fuerza muscular.

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