ENVÍOS GRATIS A partir de 20€ (Península)

ICTUS E HIPERTENSIÓN: Estilo de vida y alimentación preventiva

featured177

El ictus es un trastorno que afecta a la circulación sanguínea, puede presentarse por oclusión arterial (ictus isquémico) que es el que ocurre en la mayoría de los casos, o por hemorragia (ictus hemorrágico).

En España, el ictus se considera una de las causas de mayor mortalidad, siendo las mujeres las más afectadas.

¿A qué se debe la aparición de un ictus?

El cerebro es un órgano que necesita un transporte constante de oxígeno y nutrientes, los cuales recibe a través de la circulación sanguínea. En caso de no recibirlos a causa de algún tipo de anomalía que impida la llegada de oxígeno se producirá un daño cerebral cuya gravedad dependerá del tiempo en que dure esta falta de oxígeno y también, del lugar del cerebro que haya sido afectado. Por este motivo,  es necesario reconocer los síntomas para acudir rápidamente al hospital y evitar que el cuadro deje lesiones irreversibles, ya sean físicas y/o intelectuales, a causa de la muerte neuronal y de la interrupción de las conexiones neuronales.

Los daños que puede ocasionar un ictus son:

  • Alteraciones del habla
  • Alteraciones psicomotoras
  • Falta de sensibilidad
  • Problemas cognitivos y de aprendizaje
  • Cambios de humor, etc que pueden causar una grave incapacidad en las personas afectadas.

 

Factores que influyen en la aparición de un ictus

Existen una serie de factores no modificables como, la genética, la edad y la raza que hacen que cierta parte de la población sea más susceptible de sufrir un ictus, pero también existen otra serie de factores que se pueden modificar y pueden ayudar a evitar un alto porcentaje de estos casos.

Dentro de los factores modificables tenemos:

  • Tensión arterial alta o hipertensión arterial
  • Colesterol alto
  • Consumo de tabaco y/o drogas
  • Consumo de alcohol
  • Sedentarismo
  • Sobrepeso y obesidad
  • Diabetes
  • Consumo excesivo de grasas saturadas, sal y azúcar

 

Tensión arterial alta (HTA) como factor de la aparición de un ictus

La tensión arterial alta es uno de los factores más relacionado con los accidentes cerebrovasculares, ya que no solo puede causar la obstrucción de las arterias (ictus isquémico) sino también su rotura ocasionando la aparición de hemorragias (ictus hemorrágico).

En el caso del ictus isquémico, la tensión arterial alta causa el estrechamiento de las arterias que, si además se asocia a otros factores como los niveles altos de homocisteína, la formación de la placa de ateroma se ve favorecida.

Las cifras de tensión arterial se consideran normales cuando presentan valores  de 140 mm Hg para la máxima y de 90 mm Hg para la mínima, por encima de estos valores se consideran altas y deben tomarse las medidas necesarias para reducirlas y así evitar la aparición de un ictus.

A pesar de que la hipertensión arterial no se puede curar es una afección que puede mantenerse bajo control.

Estilo de vida y alimentación

Además de la toma de medicamentos antihipertensivos que se prescriben para tratar esta condición, el seguimiento de una serie de pautas saludables también resulta beneficioso para reducir los niveles altos de tensión arterial, como por ejemplo:

  • Dieta rica en frutas y verduras, como la Dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) recomendada por la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) que además de tratar la hipertensión arterial,  también permite bajar los niveles altos de colesterol y triglicéridos, ayudando a reducir el riesgo de ictus. También favorece la pérdida de peso.
  • La práctica de ejercicio físico diario, al menos caminar cada día 30 minutos. Subir escaleras en vez de coger el ascensor
  • No fumar o dejar de fumar
  • Si fuese necesario la toma de un complemento alimenticio acompañado de las recomendaciones anteriores también puede ser útil a la hora de mejorar la tensión arterial.
  • Una copa de vino tinto al día (y no más) se considera protector

ictus y deporte

Podemos sugerir diferentes ingredientes/ o complementos alimenticios para mejorar las diferentes condiciones:

  • Mejorar la circulación sanguínea
  • Bajar la tensión arterial
  • Reducir la glucemia /azúcar en sangre y bajar la homocisteína.

Para mejorar la circulación sanguínea

Para mejorar la circulación sanguínea y que pueda llegar el oxígeno al cerebro, podemos contar con algunos alimentos: el ajo, los frutos rojos,  el pescado azul rico en omega 3, las nueces, las verduras verdes (vitamina K), el problema es que muchos pacientes con riesgo de ictus toman anticoagulantes, y uno de los más utilizados la warfarina ,en España el acenocumarol (Sintrom®) son antagonistas de la vitamina K, por lo que este caso la ingesta de verduras ricas en vitamina K puede alterar el INR (International Normalized Ratio), un parámetro que se analiza en los  pacientes con tratamiento anticoagulante, y se precisa para el ajuste de dosis (a más ingesta de vitamina K más dosis de warfarina o acenocumarol).

Cuando los pacientes toman anticoagulantes se les suele recomendar no  tomar por riesgo de hemorragia alimentos que sean anticoagulantes por aumentar el efecto del medicamento o lo contrario si son antagonistas de la vitamina K no tomar alimentos ricos en vitamina K por el riesgo de disminuir los efectos terapéuticos. Por eso lo ideal es empezar con un estilo de vida adecuado que incluya alimentos que mejoran la circulación sanguínea para prevenir.

El tratamiento farmacológico ha de estar indicado cuando ha fracasado la estrategia alimentaria.

Como complemento alimenticio los omega 3, y sobre todo el aceite de Krill que, por su alto contenido en fosfolípidos, mejora la flexibilidad de las membranas de los glóbulos rojos, facilitando que la sangre pueda llegar a oxigenar los microcapilares más pequeños.

Otros ingredientes como el Pycnogenol (extracto de la corteza del pino marítimo), ha demostrado mejorar la vasodilatación, aumentando la liberación del óxido nítrico. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18037769

ictus y corazón

Para bajar la tensión arterial

Tenemos de nuevo que seguir las recomendaciones alimentarias propias de la mejora de la circulación sanguínea. Adicionalmente podemos decir que un consumo diario de 3g de omega 3 (EPA y DHA) contribuyen al mantenimiento normal de la presión sanguínea.

Bajar la glucemia /azúcar en sangre

Es obvia la recomendación de reducir el consumo de carbohidratos simples o que liberan el azúcar rápidamente en la sangre, como productos de panadería o repostería, patatas, arroz, zumos de fruta, alcohol…

Para regular el azúcar que entra en la sangre es bueno añadir canela en la comida sobre todo a los alimentos dulces.

Como complementos alimenticios, son recomendables los que contienen cromo y zinc, oligoelementos importantes en el metabolismo de la glucosa y el extracto de Berberina.

Pero hay que pensar que siempre hemos de revisar las posibles interacciones, no sólo entre medicamentos, sino también con el conjunto de todo lo que toma el paciente incluidas las plantas medicinales y sus extractos. Hay que considerar a la planta y sus derivados como medicamentos, pues sus efectos radican precisamente en moléculas químicas que tienen su acción por los mismos mecanismos que los fármacos.

Por lo tanto es recomendable aconsejarse con profesionales que estén familiarizados con este tema, y puede ser muy útil y es recomendable, consultar bases de datos especializadas, siendo en nuestra experiencia el software g-Nomic.

Bajar la homocisteína

La homocisteína es un marcador independiente de riesgo cardiovascular, que a pesar de su importancia no suele estar en las peticiones de análisis de muchos médicos.

La hiperhomocisteinemia conduce al daño de las células endoteliales, la reducción de la flexibilidad de los vasos y altera el proceso de hemostasia, al favorecer la agregación de las plaquetas, lo que puede ser un factor desencadenante de la formación de micro-coágulos que pueden provocar un ictus.

La hiperhomocisteinemia puede conducir a agravar los efectos adversos de factores de riesgo como la hipertensión, el tabaquismo, el metabolismo de lípidos y lipoproteínas, así como la promoción del desarrollo de inflamación.

Para mejorar los niveles de homocisteína tenemos que tomar alimentos ricos en vitaminas del grupo B, pero siendo clara y sincera y debido a que los niveles elevados están relacionados con el gen MTHFR y que la mayor parte de la población tiene una variación genética que no permite la transformación, la forma de las vitaminas procedentes de los alimentos en sus formas activas, realmente hemos de hacer uso de complementos alimenticios que dispongan de estas vitaminas en sus formas activas como la metilcobalamina y el metil fólico (Quatrefolic®).

Para finalizar te recomiendo visitar el blog sobre “Cómo mejorar los niveles de colesterol

Desde ANTIAGING SHOP nos unimos a la iniciativa de Boehringer Ingelheim España bajo el nombre #GeneraciónINVICTUS. Queremos aportar nuestro granito de arena para ayudar a reducir las cifras de ictus en españa. Por ese motivo debemos concienciarnos de la importancia de llevar un riguroso control médico junto con una buena alimentación y un estilo de vida saludable.