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Cuida de tu memoria y evita el deterioro cognitivo

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Es momento de volver a dar todo nuestro potencial en el trabajo y/o en los estudios. Para ello necesitamos tener energía y la mente despejada para focalizar nuestra atención en cumplir nuestras metas y objetivos de la mejor manera.

Es normal que en septiembre hayamos estado un poco más despistados de lo normal y nos costara más memorizar o recordar esas tareas pendientes. Para recargar pilas y mantener nuestra memoria en un estado óptimo, el mejor remedio será a través de una alimentación saludable, realizar deporte cardiovascular diariamente como caminar, correr, nadar o ir en bici, apartar el estrés, la ansiedad y descansar. Otro truco para ejercitar la mente es realizar pequeños retos diarios como dejar algún objeto en diferentes sitios y hacer el esfuerzo de recordar dónde lo dejamos.

Llevar una dieta saludable, evitando grasas hidrogenadas y altibajos de azúcar, es el primer paso para optimizar nuestra actividad cerebral. Estos son los alimentos que nos ayudaran a potenciar nuestra concentración:

·        Fuentes alimentarias de ácidos grasos Omega 3. Acción neuroprotectora, antiinflamatoria y antitrombótica.

El 50% del cerebro está formado por grasa, por lo tanto, tomando grasas poliinsaturadas como el Omega 3 (w-3), que ayudan a mejorar la sinapsis neuronal, optimizaremos su funcionamiento.

Las fuentes alimentarias vegetales más ricas en esta grasa saludable de fuente vegetal son las nueces y las semillas o aceite de chía y lino. Además nos aportan proteínas vegetales y otros minerales como calcio, hierro o magnesio. Como fuente alimentaria de origen animal encontramos el pescado azul, pero siempre procurando consumir pescado de pequeño tamaño como la sardina y el boquerón para evitar los metales pesados.

Si consumimos semillas, es recomendable conocer su modo de empleo para aprovechar y absorber al máximo todos sus nutrientes. Por ejemplo, la chía se pone en remojo mínimo 15 minutos antes de tomarla, el lino se asimila mejor si está molido y los aceites mejor consumirlos en crudo.

·        Cereales integrales, ricos en vitaminas B y fósforo. Participan en el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Son una excelente fuente energética que mantiene los niveles de azúcar estables aportándonos saciedad. Las vitaminas del grupo B, en concreto la vitamina B9 (folato o ácido fólico), la B6 (piridoxina) y la B12 (metilcobalamina) intervienen en la prevención del deterioro cognitivo y demencia, asociados con el envejecimiento, reduciendo los niveles de homocisteína en sangre.

El folato es la forma natural de la vitamina B9, tal y como la encontramos en los alimentos, y el ácido fólico es la forma sintética utilizada en suplementos dietéticos o en alimentos enriquecidos. Para que podamos absorber el ácido fólico nuestro organismo lo ha de pasar a su forma biológicamente activa L-metilfolato. Esta estructura es capaz de cruzar la barrera hematoencefálica para obtener los beneficios descritos.

·        Alimentos antioxidantes. Ayudan a preservar la memoria y mantienen protegidas nuestras células.

Algunos de ellos tienen propiedades específicas para garantizar una correcta comunicación neuronal. El té matcha contiene un aminoácido neuroprotector llamado L-teanina que mejora nuestra memoria, además de retrasar el envejecimiento celular, lo que llamamos efecto “antiaging”. La cúrcuma mejora las funciones del sistema cognitivo y el cacao es rico en polifenoles, con propiedades vasodilatadoras y antiinflamatorias que ayudan a potenciar el aprendizaje y la memoria. La uva y los arándanos silvestres también serán nuestros mejores aliados, mejoran la plasticidad cerebral, la maduración de las células, la microcirculación y disminuyen el estrés oxidativo involucrado en el envejecimiento cerebral.

Para complementar nuestra alimentación, tenemos a nuestro alcance diferentes principios activos que nos pueden ayudar a alcanzar el objetivo que queremos conseguir potenciando el efecto de los alimentos mencionados.

Para cuidar y preservar la memoria encontramos el extracto de la planta Ginkgo Biloba, capaz de mejorar la actividad cerebral. El extracto normalizado de estas hojas favorece la microcirculación sanguínea aportando oxígeno a los tejidos finos, como el cerebro, además de darle más resistencia y evitar su rotura. Está reconocido por la Organización Mundial de la Salud y por la Comisión Europea como tratamiento coadyuvante en el deterioro cognitivo.

La cúrcuma, comentada anteriormente, tiene la capacidad de traspasar fácilmente la barrera craneoencefálica, pudiendo revertir el deterioro cognitivo por el estrés crónico y mejorar el aprendizaje y la memoria.

Otro componente que puede sernos de ayuda es el extracto de la corteza del pino marítimo francés (Pinus pinastre). Es un potente antioxidante que evita el deterioro cognitivo frenando el daño celular, ayuda a mejorar la memoria y refuerza la capacidad de aprendizaje, alerta y concentración.

El extracto seco de Bacopa monnieri, es una hierba utilizada tradicionalmente para mejorar el estado cognitivo. Su suplementación puede mejorar los cambios sinápticos y ayudar a la circulación sanguínea, asociada con el rendimiento cerebral.

También puede proteger al cerebro de los problemas fuertemente asociados a la edad, como pérdida de memoria o demencia, según el estudio publicado en la revista “American Journal of Clinical Nutrition”, la colina, un nutriente que se encuentra en gran cantidad en la yema del huevo. La colina es necesaria para sintetizar el neurotransmisor acetilcolina, que puede desempeñar un papel importante en la memoria y la salud del cerebro.

La formulación presente en el complemento Active Memory incluye Longvida® (extracto seco de cúrcuma optimizada), Memophenol™ (extracto seco de uva y arándano silvestre), Bacopa monnieri (L.) Penell (extracto seco de Bacopa), extracto seco de Ginkgo Biloba, Bitartrato de colina, Pycnogenol® (extracto seco de Pino), Piridoxal 5 Fostato (vitamina B6), Quatrefolic® (Vitamina B9 “L-metilfolato”) y Metilcobalamina (vitamina B12). Una combinación excepcional de nutrientes de la más alta calidad con los componentes mencionados para un buen funcionamiento neuronal.

Indicado para fortalecer las funciones del sistema nervioso relacionadas con el estado de alerta, la concentración y la claridad mental. Este producto se dirige tanto a estudiantes, adultos que requieran de una mayor concentración en su trabajo y personas mayores que quieran prevenir el declive cognitivo relacionado con la edad.