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¿Cistitis? ¿Más frecuente en verano? Descubre su relación, su prevención y Cystiplus

cistitis

¿Alguna vez has padecido cistitis? ¿Qué es? La cistitis es una inflamación de las vías urinarias inferiores, sobre todo, en la vejiga, debido, generalmente, a una bacteria. Ahora que se acerca el verano, que empieza a subir la temperatura, apetece un remojón en la playa o en la piscina, ¡pero cuidado! En verano es más común que este problema aparezca. Esta afección, que no es grave, puede resultar molesta y llegar a amargarte las vacaciones.

En este post hablamos de qué es la cistitis, por qué empeora con el verano y cómo podemos prevenirla con consejos. También hablamos de Cystiplus, un complemento alimenticio, que puede ayudar a prevenir y reducir los síntomas.

 

¿Qué es la cistitis?

La cistitis es un proceso inflamatorio de las vías urinarias inferiores, sobre todo, en la vejiga, debido, generalmente, a una bacteria. La bacteria que, con mayor frecuencia causa la infección es la Escherichia Coli (E. Coli). También puede estar causada por hongos como la Cándida o por virus.

El sistema urinario está compuesto por riñones, uréteres, vejiga y uretra. Estos órganos trabajan para eliminar los desperdicios y tóxicos del cuerpo. Los riñones son un par de órganos que se encuentran en la parte superior del abdomen y se encargan de filtrar las sustancias de desecho que forman la orina. Los uréteres son unos tubos que transportan la orina desde los riñones hasta la vejiga, donde se almacena hasta que se expulsa a través de la uretra.

La zona vaginal se defiende de los microorganismos externos que pueden producir infecciones. Gracias al pH ácido (entre 3,8 y 4,5), la flora vaginal (microorganismos vivos que garantizan el equilibrio y la salud de la zona), el flujo vaginal y la orina, el cuerpo tiene la capacidad de protegerse o eliminar las bacterias patógenas. Cuando estas barreras físico-químicas fallan, es cuando aparece la infección.

 

¿Cómo se produce la cistitis?

Escherichia Coli es una bacteria que se encuentra en las heces.

Cuando se produce la infección, la bacteria E. Coli sube por la uretra, asciende hasta la vejiga y se adhiere en la mucosa causando una inflamación.

La bacteria E. Coli está compuesta por unas fimbrias, que son unas estructuras adherentes, que se unen a los receptores que se encuentran en las células de la vejiga. Estas fimbrias se adhieren en la pared celular y son muy difíciles de soltar. Además, se pueden camuflar entre los pliegues de las paredes, de forma que dificulta el tratamiento del antibiótico. Este, además, es la causa principal por la que la cistitis vuelve a aparecer al poco tiempo, es decir, se vuelve una cistitis recurrente.

Normalmente la infección se concentra en la vejiga, pero en algunas ocasiones se puede extender y alcanzar los riñones. Esta infección es más grave y se la conoce como pielonefritis aguda, una enfermedad que se caracteriza por fiebre, escalofríos, malestar general y dolor lumbar, lo que en estos casos es recomendable acudir al médico.

 

Síntomas de la cistitis

Los síntomas de la cistitis son:

  • Sensación de ardor, dolor o escozor al orinar
  • Ganas frecuentes de orinar, en términos médicos se le conoce como tenesmo
  • Orinar muchas veces en cantidades muy pequeñas
  • Turbidez y mal olor en la orina
  • En algunas ocasiones puede aparecer un poco de sangre en orina
  • Después de orinar, sensación de no haber vaciado la vejiga completamente
  • Dolor y pesadez en la zona inferior del vientre

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Prevalencia de cistitis

Es una patología de alta frecuencia que afecta con mucha más facilidad a las mujeres debido a su anatomía. Debido a la forma anatómica, es mucho más sencillo que los microorganismos de la zona perianal alcancen la vejiga de la mujer, a diferencia de la de un hombre. La uretra de la mujer está mucho más cercana a la zona anal, es corta y recta. Por este motivo, las baterías fecales pueden migrar hasta ella con cierta facilidad. Además, la humedad de la zona genital también puede favorecer a la infección y facilitar el crecimiento microbiano. Sin embargo, los hombres, al tener una uretra más larga y más lejana del ano, es más difícil que pueda producirse una infección.

La mayor parte de las infecciones urinarias se producen en mujeres de entre 20 y 45 años, llegando a tener hasta 3 episodios al año.

Es una enfermedad muy frecuente y que, además, tiene una alta tendencia a repetirse. La cistitis recurrente o de repetición es cuando se tienen 3 o más infecciones en un tiempo inferior a un año o 2 infecciones en los últimos 6 meses.

En caso de que la infección ocurra 2 semanas después de completar el tratamiento, normalmente se debe a la misma bacteria que provocó la infección inicial, y que no hemos eliminado definitivamente.

 

Factores de riesgo de cistitis

Algunas personas son más propensas que otras a padecer infecciones de vejiga de forma recurrente. Como ya veníamos diciendo las mujeres es uno de esos grupos.

  • Menopausia: Debido a los cambios hormonales (bajada de estrógenos) el microbiota vaginal se desequilibra. Además, también puede darse el caso de una menor secreción de flujo vaginal (que contribuye a eliminar las bacterias).
  • Embarazo: Por el peso del bebé, la vejiga no se vacía del todo. Incluso es más difícil limpiarse, con lo que se puede producir un crecimiento bacteriológico anómalo.

Otros factores que pueden influir:

  • Bajada de defensas: Cuando el sistema inmune está debilitado, incrementa el riesgo de sufrir infecciones bacterianas. Es común sobre todo en personas oncológicas o con enfermedades tipo VIH.
  • Diabetes: Las personas diabéticas poseen altos niveles de glucosa en orina, lo que puede favorecer el crecimiento bacteriano.
  • Retención urinaria: Cuando la vejiga no se vacía en su totalidad, tampoco se eliminan los microorganismos patógenos, por lo que se pueden acumular y provocar infección.
  • Incontinencia: Debido a que la zona se encuentra siempre humedecida, es más sencillo que las bacterias accedan a la uretra.
  • Estreñimiento: Altera la flora intestinal.
  • Procedimientos quirúrgicos: Por el uso prolongado de sonda en la vejiga, inmovilizaciones, etc.

 

Cistitis en verano

Durante el verano se incrementa el riesgo de sufrir cistitis.

  • El aumento de calor y sudor hacen que la flora vaginal se altere, aumente la humedad (sudor) y, por tanto, propicie la proliferación y crecimiento de bacterias patógenas.
  • Los baños veraniegos también son un factor importante. Si frecuentamos mucho la playa o la piscina y no hemos dejado que el traje de baño se seque debidamente, la humedad de la ropa puede afectar al microbioma vaginal y alterar el equilibrio entre los microorganismos beneficiosos encargados de defendernos por otros potencialmente patógenos.
  • Durante el verano, solemos pasar más tiempo fuera de casa y hacer más vida exterior. Por este motivo es posible que no acudamos al baño con la misma regularidad, de modo que retrasamos el mecanismo natural de expulsar los microorganismos por la orina.
  • También es más común que tengamos estreñimiento por los cambios de alimentación y falta de hidratación, con lo que en este caso también varía la flora bacteriana.
  • Finalmente, en verano solemos mantener más relaciones sexuales. El coito, pese a que no es una causa de infección, puede facilitar el acceso de bacterias por arrastre a la uretra.

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Consejos para prevenir la cistitis

  • Realiza una higiene adecuada: La higiene es fundamental para prevenir las infecciones de orina o la cistitis.
    • A la hora de limpiarse, es importante que se haga desde delante para atrás y evitar el contacto con el ano. Muchas de las infecciones por Coli se deben a que los microorganismos del ano han contactado con la uretra.
    • No utilices el mismo jabón o gel que usas para el cuerpo. La zona íntima es más delicada y tiene un pH ligeramente diferente. Es por ello que la higiene debe realizarse con un producto adecuado, que limpie sin resecar, que no altere el pH fisiológico de la vagina y que contenga activos hidratantes y emolientes. Asegúrate de aclarar bien la zona después y que no queden restos de jabón.
    • La higiene excesiva también es contraproducente ya que puede alterar el equilibrio de la microbiota vaginal. Los baños vaginales no se recomiendan, al contrario, son perjudiciales ya que alteran los microorganismos beneficiosos facilitando que los patógenos puedan invadir la zona.
    • En caso de que ya tengas cistitis, evita el uso de esponjas. Límpiate usando las manos, porque las esponjas pueden proliferar con mayor facilidad el contacto con microorganismos.
    • Así mismo, si tienes cistitis mejor dúchate, porque el agua corriendo arrastra más fácilmente los gérmenes a diferencia de cuando estás en la bañera, que mantienes el agua estancada junto con los posibles microorganismos presentes.
  • Evita el uso de desodorantes vaginales: Son sustancias que puedan resultar irritantes y cambiar el pH de la zona.
  • No abuses de los salvaslips: Este tipo de protectores de uso diario pueden perjudicar la transpiración de la piel, incrementan la humedad y favorecer la proliferación bacteriana.
  • Frecuenta más el baño para ir a orinar: Orinar expulsa los microorganismos que han podido acceder a la vejiga o uretra. Por lo que es recomendable no estar más de 3-4 horas sin ir al baño.
  • Bebe mucha agua: Bebiendo agua conseguimos que se produzca más cantidad de orina y, por tanto, al eliminarla, eliminaremos los patógenos. Al menos bebe 1,5 – 2L diarios.
  • Aliméntate de forma saludable: Por una parte, aumenta el consumo de verduras y frutas, así como alimentos integrales para aumentar la fibra en la dieta y evitar el estreñimiento. Por otra parte, evita comer dulces para no sobrealimentar las bacterias y, por tanto, su crecimiento.
  • Evita el café, el tabaco y el alcohol: Son sustancias irritantes y excitantes que pueden aumentar el ardor o el picor de la zona genital.
  • No mantengas húmedo el bañador o de bikini por mucho tiempo: Evita permanecer con ellos mucho tiempo mojado, ya que la humedad facilita el crecimiento bacteriano y junto con el calor del verano, se crea un clima ideal para que las bacterias se multipliquen.
  • Usa ropa interior transpirable y evita la ropa ajustada: Preferiblemente que sea ropa de algodón para facilitar la transpiración y evitar la humedad.
  • Ten precaución cuando tengas relaciones sexuales: Aunque las relaciones sexuales no son la causa de la infección, pueden facilitarlas. El contacto puede arrastrar los microorganismos. Por ello es importante extremar la higiene tras las relaciones sexuales. También se recomienda orinar justo después de la actividad sexual y así, facilitaremos la eliminación de las bacterias.
  • Los complementos alimenticios pueden ser de gran ayuda: El arándano rojo, la D-manosa y el Enebro son eficaces para evitar las infecciones de orina, la cistitis y contribuye al bienestar urinario.

 

Cystiplus, triple acción sinérgica para combatir las molestias urinarias

Cystiplus es un complemento alimenticio a base de arándano rojo, D-manosa y enebro que contribuye al bienestar urinario. Como indicaciones, se utiliza para prevenir y aliviar los síntomas de las infecciones leves recurrentes del tracto urinario inferior, especialmente las causadas por E. Coli.

Sus ingredientes trabajan de forma sinérgica para prevenir e inhibir la adhesión de las bacterias de las mucosas y células uroteriales.

  • Arándano rojo: Contiene proanticianidinas (PAC) que son capaces de inhibir las fimbrias de tipo P de las cepas de Coli y evitar así que la bacteria se adhiera a las paredes vaginales.
  • DManosa: Las bacterias Coli se unen a este tipo de azúcar. La presencia de D-manosa libre hace que la E.coli se una a este azúcar y evita que se adhiera a la mucosa vaginal, permitiendo su eliminación a través de la orina.
  • Enebro: Tiene una capacidad diurética, antimicrobiana y antiinflamatoria. También una acción antimicrobiana que inhibe la acción de las adhesinas bacterianas.

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Estos tres ingredientes actúan de forma sinérgica para combatir la cistitis de repetición:

  • Inhibe la adherencia bacteriana (Fimbrias tipo I y tipo P) a la mucosa uroepitelial.
  • Bloquea la acción adherencia bacteriana.
  • Efecto diurético acuarético.
  • Antiinfeccioso, antibacteriano y antiinflamatorio.
  • Activo frente a Cándida albicas.

 

Conclusión

No existe un tiempo determinado para la duración de una cistitis o una infección de orina, todo depende de cada caso y de queda persona. Sin embargo, si los síntomas se ignoran durante un tiempo prolongado, empeora y agrava la infección.

Toda precaución es poca y si somos propensos a padecer cistitis, es aconsejable que sigamos las pautas para su prevención, sobre todo en verano. Los complementos alimenticios son de gran ayuda para evitar que estos casos de repetición se den con tanta frecuencia, por lo que Cystiplus gracias a su triple acción, puede ser de gran ayuda en estos casos.

 

Miriam Barceló Camacho

Nutricionista / Dietista