ENVÍOS GRATIS A partir de 20€ (Península)

El ejercicio físico moderado, otro factor antienvejecimiento

ictus y deporte

Muchas veces tenemos la creencia errónea de que el descanso vacacional va asociado al sedentarismo como, tumbarse todo el día en el sofá a ver la tele, estar conectados constantemente a las redes sociales, disfrutar solo de los videojuegos, etc. Sin tener en cuenta que estas acciones facilitan el aumento de la masa grasa y la pérdida de masa muscular. Por el contrario, si realizamos algún tipo de ejercicio físico nos servirá como terapia antienvejecimiento, ya que nos mantendrá ágiles y en buena forma.

La temporada de vacaciones es la época ideal para realizar diferentes tipos de actividad física. A continuación, explicaremos los beneficios del ejercicio físico como otro factor antienvejecimiento, y su práctica durante las vacaciones.

Beneficios del ejercicio físico como factor antienvejecimiento

Realizar ejercicio físico a lo largo de la vida es fundamental para nuestra salud. Muchas personas ya tienen incorporado este buen hábito en su rutina diaria, pero otras aún no se animan  a descubrir los importantes beneficios que aporta la actividad física:

  • Aumenta la energía y vitalidad.

  • Reduce el estrés y la ansiedad.

  • Mantiene el peso corporal.

  • Previene la aparición de enfermedades como: obesidad, problemas cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, entre otras.

A pesar de ello, es importante tener en cuenta que la práctica de ejercicio ha de ser moderada ya que si nos sobrepasamos, sobre todo, en intensidad, lejos de beneficiarnos podemos generar estrés oxidativo en nuestro organismo. Al realizar ejercicio físico también generamos la producción de radicales libres. Si realizamos ejercicio físico con moderación, nuestro propio organismo puede luchar contra estas sustancias nocivas que se generan, pero si la intensidad de ese ejercicio aumenta excesivamente, la producción de radicales libres también se incrementará y, si no tenemos la capacidad antioxidante necesaria para combatirlos, ocasionarán daño en nuestros tejidos favoreciendo el envejecimiento prematuro. Por eso es importante mantener en buenas condiciones nuestro nivel de antioxidantes, especialmente, de vitamina C i vitamina E.

Además de los antioxidantes que genera nuestro propio organismo existen otros que podemos ingerirlos a través de la dieta. Una alimentación rica en alimentos de origen vegetal (frutas, verduras y hortalizas) aporta una buena cantidad de estos componentes fitoquímicos que frenan el daño celular, actuando como protectores antienvejecimiento.

Como otra opción, existen en el mercado complementos dietéticos que proporcionan multi-antioxidantes que son de ayuda cuando el aporte de nuestra alimentación no es suficiente y, también,  en caso de realizar ejercicio físico extremo, ya que de esta forma podemos frenar el aumento de radicales libres y evitar el estrés oxidativo.

Teniendo en cuenta esto, las vacaciones son un momento oportuno para iniciarse en la práctica de alguna actividad física o deporte. Tanto si pasamos ésta temporada en la ciudad o en otro entorno, hacer excursiones, caminar a paso ligero, correr, trotar, nadar, pasear en bici, bailar…son acciones sencillas y divertidas que se pueden ir incorporando poco a poco como hábitos saludables. Frecuentemente se asocia el ejercicio físico con estar apuntados a un gimnasio, poniendo como excusa el gasto económico que esto representa. Pero como podemos ver, se puede realizar actividad física moderada de diversas maneras y sin sobreesfuerzos que generen un aumento de radicales libres. Por el contrario, bien llevado a cabo, el ejercicio físico es otro aliado del antienvejecimiento.

Para aquellas personas que ya tienen incorporada la actividad física en su vida, disfrutan de ello, y son conscientes de lo bien que les sienta tanto a nivel físico como mental, también deben tener en cuenta el aporte de una cantidad suficiente de antioxidantes para prevenir el daño muscular.

Medidas a tener en cuenta al hacer ejercicio físico en vacaciones

Si decidimos aprovechar estas vacaciones para iniciarnos en una actividad física, no debemos olvidar que es necesario tomar ciertas medidas de cuidado:

  • Evitar la hipertermia. Si las actividades que elegimos se realizan al aire libre, es mejor hacerlo por la mañana o por la tarde-noche, así evitaremos las horas de calor intenso.

  • Beber agua. Hidratarse es importante para evitar la fatiga. Incluso en actividades como la natación, donde no tenemos la percepción de sed, es conveniente.

  • Limitar el entrenamiento en los días calurosos. Sobre todo, si se realizan fuera.

  • Emplear protector solar. Aun cuando el sol no sea intenso es mejor emplear una crema con protección solar para evitar el envejecimiento prematuro de la piel.

  • Consumir una gran variedad de verduras y frutas. Consumir estos antioxidantes provenientes de la dieta o de un complemento dietético que los contenga, es necesario para prevenir el  estrés oxidativo.

Así que no lo dudes, ahora que dispones de más tiempo incluye la actividad física moderada dentro de tu rutina diaria. Notarás sus efectos positivos y, a la vuelta de las vacaciones, no abandonarás este buen hábito. Eso sí, no te olvides del aporte necesario de antioxidantes!