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Estrés por COVID-19

estrés por COVID-19

Después de mucho tiempo de espera, las vacaciones han pasado, ¡Y volando! Por lo general, en septiembre comenzamos a volver de nuestros viajes estivales. Debemos volver a centrarnos en el día a día y con todo lo que conlleva. Vuelven las llamadas, los e-mails, el exceso de papeleo, el trabajo físico en muchos casos, el ir corriendo de un lado para otro, en definitiva, del estrés. Como hemos ido viendo en diferentes post, el estrés es perjudicial para la salud. Y tras el verano, muchas veces es inevitable. Desde Antiagingshop, sabemos que volver a la rutina puede contribuir a incrementar el estrés. Hoy vamos a hablar de un tema relacionado con el estrés, pero que no tiene nada que ver con el estrés post-vacacional. ¿No te has preguntado, cómo afectó y cómo afecta actualmente el estrés por COVID-19? En este post lo explicaremos y cómo podemos reducir cualquier tipo de estrés.

 

Estrés por COVID-19

El miedo tras pasar la pandemia permanece. Y como es lógico, el miedo persigue mucho tiempo después de haber controlado la enfermedad.

Por ejemplo, durante la conocida Gripe Española, el miedo de infectarse duró y perduró tiempo después de la pandemia. Después de todo, la gente seguía sintiendo pánico de salir a la calle. Se desconfiaba de todo y de todos, por temor a contagiarse pudiendo tener la posibilidad de caer enfermos.

Estos conceptos que, se conocían a través de la historia, se ha repostado recientemente como estrés por COVID-19, ya que esta angustia está estrechamente relacionada. Actualmente, las principales preocupaciones se centran a miedo de contagiarse ya que, dependiendo de cada persona, la infección reacciona de una manera menos o más virulenta.

Estudios recientes han identificado un trastorno de adaptación que se relaciona con la pandemia y el estrés por COVID-19. Este se llama, Síndrome COVID-19 y consta de cinco puntos:

  • Miedo a infectarse por el SARSCoV2 a través de las personas o a través de objetos o superficies contaminadas con coronavirus.
  • Temor al impacto socioeconómico provocado por la pandemia
  • Miedo a la llegada de extranjeros al país por temor a que estén contagiados y infecten.
  • Control compulsivo al entorno y a lo que hacen los demás.
  • Síntomas de estrés por COVID-19 que resultan traumáticos.

El Síndrome COVID-19 causa malestar psicológico y se considera un trastorno de adaptación que se relacionan con la pandemia.

 

El estrés por COVID-19 evoluciona

La noticia que llegó a principios del año pasado avanzaba a pasos agigantados parecía que no llegaría a España. Pero, a mediados de marzo, prácticamente todo el mundo se percató de que la enfermedad era global.

Es fácil de recordar. Supermercados vacíos, sin alimentos de primera necesidad, entre otras cosas, como el desespero furor de conseguir papel higiénico. El primer temor se relacionó a quedarse sin los víveres necesarios para subsistir el encierro que había ordenado el gobierno y que no se sabía cuánto duraría.

A medida que el tiempo fue pasando, el estrés tomó otra connotación y más bien la fobia se relacionaba a estar encerrados. Las personas que estaban acostumbradas solo a pisar su casa por la noche (ya que se pasan el día fuera por trabajo o por necesidad) debieron hacer frente a la obligatoriedad de estar 24h al día en su casa. Día y noche. Como era de esperar, los casos de fobia se dispararon y una de las consecuencias directas fueron los divorcios.

Finalmente, cuando las medidas empezaron a flexibilizarse, muchas personas les ocurrieron el caso contrario a estar encerrados, agorafobia. Tras meses encerrados, los casos que aumentaron fueron los de miedo a los espacios abiertos. Para empeorar la situación, el tema de la agorafobia se potenciaba si en los espacios se concentraban un grupo de personas ya que suponía un mayor riesgo de contagio.

 “Fobia al encierro y posteriormente agorafobia.”

estrés por COVID-19

 

Consecuencias del estrés por COVID-19

¿Y cuáles son las consecuencias que generó el estrés por COVID-19? En general, los estudios notifican que la reclusión, la pérdida de los hábitos rutinarios y el menor contacto social y físico con otras personas, conllevan a tener efectos psicológicos negativos. Entre las consecuencias se incluyen cambios o pérdidas de hábitos saludables, como falta de deporte, exceso de bollería y dulces, reducción de hábitos de autocuidado y de relaciones con otras personas.

 “La consecuencia principal del estrés por COVID-19 es la pérdida de hábitos saludables, tanto relacionados con el autocuidado y las relaciones interpersonales.”

Estos síntomas de estrés post-traumático, síndromes confusionales, trastornos del humor, trastornos por ansiedad excesiva y trastornos de la conducta pueden persistir durante meses o incluso años después. Lamentablemente son casos que no son aislados y que actualmente siguen persistiendo.

Es tal la importancia de este tema que la Red PsyPan, una organización compuesta por científicos y médicos expertos en salud mental de las universidades de Canadá y Estados Unidos, ha creado un algoritmo online que predice el fenómeno. ¿Cómo? La web proporciona herramientas para detectar, de forma anónima, los síntomas del estrés por COVID-19. Sin embargo, el propósito es educar, no dar un diagnóstico clínico. https://www.coronaphobia.org/

La profesora de epidemiología psiquiátrica de Salud Pública de Harvard, Karestan Koenen, afirma que si se ven respuestas extremadas es porque la persona siente que su supervivencia está amenazada y necesita hacer algo para sentir que tiene el control.

Lamentablemente, no tratar el estrés, es perjudicial para nuestra salud. Como veníamos diciendo en anteriores post sobre el estrés por COVID-19, el estrés nos ayuda a protegernos de una posible amenaza para afrontar momentos “peligrosos”. Sin embargo, si este estímulo se perpetúa mucho en el tiempo, aparecen las consecuencias patológicas.

Los efectos del estrés más reconocidos, son las que implican problemas emocionales, psicológicos y psiquiátricos. Pero hemos de ser conscientes que el exceso de estrés también puede afectar físicamente. Manifestaciones como dolor de cabeza, migrañas, fatiga extrema, dolor muscular, dificultad para dormirse… Pero incluso, puede afectar a otras enfermedades sistémicas de las cuales empeora su situación, entre ellas, infarto, Alzheimer, diabetes, hipertensión arterial, problemas digestivos entre otras muchas.

 

¿Cómo podemos recudir el estrés?

Los complementos alimenticios nos pueden ayudar. En este caso las vitaminas del grupo B pueden contribuir a mejorar los síntomas del estrés, cansancio y fatiga. Vamos a hacer un resumen de las funciones principales de las vitaminas:

  • Mantenimiento normal de la visión: vitamina B2.
  • Disminución del cansancio y de la fatiga: vitaminas B2, B3, B5, B6, B9 y B12.
  • Contribuye a un buen funcionamiento del sistema nervioso: vitaminas B1, B2, B3, B6, B8, y B12.
  • Mantiene la función psicológica en condiciones normales: vitaminas B1, B3, B6, B8, B9 y B12.

Las vitaminas del grupo B se relacionan funcionalmente. Además entre ellas hay una conexión y son necesarias para sintetizar proteínas, lípidos, contribuyen a producir energía, a mantener una buena defensa inmunológica y a formar ácidos nucleicos, además de todos los beneficios mencionados anteriormente que mejoran la función cerebral.

 “Vitaminas B son beneficiosas para una correcta función cerebral.”

Otro componente que contribuye a mejorar el sistema nervioso y cerebral es el DHA. Recordamos otro post que profundiza sobre este tema. A modo resumen, el DHA contribuye a mantener la función del cerebro y de la vista en condiciones normales.

 

 

Conclusión

El estrés, que ya formaba parte de nuestra vida cotidiana, dado la pandemia, en muchos casos se ha visto incrementada. Esta enfermedad “moderna” provoca graves problemas de salud. El estrés por COVID-19 se ha visto relacionada con las medidas realizadas por el gobierno para paliar esta situación extrema y grave que hemos y seguimos viviendo.

Active Stress Control está indicado para aliviar los síntomas asociados del estrés, cansancio y fatiga.”

Active Stress Control es un complemento rico en DHA, procedente del aceite de pescado y vitaminas del Grupo B, ambos tan beneficiosos para el sistema nervioso.

 

Miriam Barceló

Nutricionista/Dietista

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